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Los mil rostros del libro

El Casyc ultima la exposición homenaje al santanderino Daniel Gil, uno de los grandes maestros del diseño gráfico
Daniel Gil - Los mil rostros del libro - Beusual
 
 
Contribuyó a abrir los sentidos y el entendimiento de los españoles con sus portadas, que marcaron los libros de Alianza en una época en la que en España el diseño estaba en mantillas. Suyos son al menos los 4.000 diseños de cubiertas para Alianza Editorial. Ese trabajo contribuyó a crear una de las imágenes más sólidas y atractivas del diseño gráfico y lo convirtió en uno de los «grandes maestros» europeos y en un referente para todas las nuevas generaciones de creadores gráficos. El santanderino Daniel Gil (1930-2004), cuya aportación al diseño gráfico es clave para entender la cultura visual de hoy, comenzó su trabajo como portadista en Alianza Editorial en 1966, año de su fundación.

Su obra, una de las más sólidas y atractivas del diseño gráfico español, será revisitada desde el próximo 17 de noviembre. En el Casyc de la Obra Social de Caja Cantabria, tendrá lugar la inauguración de la muestra homenaje al diseñador Gil Pila, quien durante más de veinticinco años «rompió con una estética editorial excesivamente convencional para introducir un nuevo lenguaje gráfico más innovador y experimental».

El creador santanderino es el eje de esta propuesta organizada conjuntamente por Creando Estudio Gráfico y la Obra Social de la entidad, y comisionada por José Manuel Ruiz Martínez (Granada, 1976) licenciado en Filología Inglesa y doctor en Teoría de la Literatura y Literatura Comparada por la Universidad de Granada, con la tesis: ‘La puerta de los libros. Una aproximación al diseño gráfico a través del análisis de las cubiertas de Daniel Gil para Alianza Editorial’. La primera tesis doctoral que se realiza sobre su obra.

Previo al acto oficial de inauguración de esta muestra, José Manuel Ruiz Martínez (comisario de la exposición) realizará en la sala Casyc Up del centro una entrevista pública a Angel Uriarte, ayudante de Gil durante mas de dos décadas, y diseñador jefe de Alianza tras la salida del diseñador cántabro.

Entre sus títulos más emblemáticos cabe señalar ‘Historia universal de la infamia’, de Borges, con un globo ocular bien definido saliéndose de su órbita; ‘La culpa’, de Carlos Castilla del Pino, con una manzana abierta por la mitad cuyo corazón se afanan en comer tres nerviosas moscas; ‘Tristana’, de Galdós, representada por la pierna ortopédica inmortalizada por Buñuel; la portada de ‘Crimen y castigo’, de Dostoievski; o la inquietante y delgada línea vertical roja que se abre camino entre las sombras para anunciar ‘El corazón de las tinieblas’, de Conrad.

Desde muy joven Gil sintió inclinación hacia las artes plásticas lo que le llevó a estudiar Artes y Oficios en Santander y realizar posteriormente estudios de Bellas Artes en Madrid, carrera que abandonó para regresar a su ciudad natal. Ya en Santander, se incorpora a los círculos artísticos y literarios de la época, en compañía de su hermano Francisco. En 1951 realiza su primer diseño de cubierta destinado el libro de Manuel Arce ‘Carta de paz a un hombre extranjero’, editado en Santander, en la colección ‘Flor’. En los años cincuenta estudió en la Escuela de Ulm, dirigida entonces por Otl Aicher. Una vez en España se dedicó al diseño de discos, pero en 1966 comenzó a trabajar para Alianza Editorial, de la mano de Javier Pradera, donde desarrolló su obra más conocida: las portadas de la colección ‘El Libro de Bolsillo’.

Gil rompió con una estética editorial excesivamente convencional para introducir un nuevo lenguaje.

Durante años contribuyó a crear una de las imágenes más sólidas y atractivas del diseño y se convirtió en un referente. Colaboró, no obstante, con otras editoriales, caso de Península (Madrid), Euros (Barcelona), Helios (Madrid) o Mondadori (Madrid). En 1992 abandonó la editorial en la que había trabajado durante más de veinticinco años y emprendió otras actividades entre las que es preciso destacar su labor en el Museo Thyssen-Bornemisza, donde realizó su símbolo gráfico. El único diseñador español que cuenta con la Medalla de Oro de las Bellas Artes, daba nombre, asimismo, a uno de los premios más importantes de esta faceta creativa. En la exposición se revisarán sus diversas etapas creativas, desde su primera vocación, la de la pintura y las artes visuales; a su riqueza creativa para dotar al mensaje gráfico de sus cubiertas de la misma riqueza de significados posibles que, en principio, era exclusiva del texto del libro. A su muerte, con 74 años, en 2004, el mundo cultural coincidió en destacar el «rigor compositivo, tipográfico y fotográfico de sus diseños impecables».